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Declaraciones

Ante los hechos ocurridos en San Cristóbal, Santa Fe

By Declaraciones, Noticias

Desde nuestra Federación, consideramos que los hechos de público conocimiento ocurridos en San Cristóbal, Santa Fe nos convocan a producir una lectura que contemple la complejidad de las adolescencias actuales y las condiciones en las que se configuran sus experiencias.

Nuestra posición se construye a partir de desarrollos teóricos y clínicos que permiten pensar estos emergentes más allá de miradas simplificadoras o respuestas centradas en la sanción. En este marco, retomamos aportes de la Dra. Ana Bloj, que orientan y enriquecen esta perspectiva.

Entendemos que no se trata de ubicar responsabilidades de manera lineal en familias o instituciones educativas, ni de patologizar procesos propios de la constitución psíquica. Por el contrario, resulta necesario abrir preguntas sobre el entorno en el que crecen las adolescencias hoy.

Nos encontramos ante subjetividades atravesadas por una experiencia fuertemente mediada por lo digital, donde las fronteras entre lo virtual y lo material se vuelven cada vez más difusas. Donde aquello que no logra ser tramitado en la casa o en la escuela encuentra expresión en los entornos digitales, que funcionan como escenarios de manifestación de lo que sucede “debajo del radar”

A su vez, estas experiencias no pueden pensarse por fuera de un contexto más amplio, en el que abundan discursos sociales o políticos de adultos que habilitan o legitiman formas de violencia y crueldad, impactando en los modos de vinculación y en la constitución de referencias simbólicas.

Desde esta perspectiva, consideramos que la responsabilidad no puede recaer exclusivamente sobre quienes atraviesan estas situaciones. Se vuelve imprescindible interrogar el lugar de los grandes productores de sentido y de los dispositivos que estructuran la experiencia contemporánea, sin dejar de reconocer que el compromiso de escucha y acompañamiento es una tarea colectiva.

Lejos de respuestas punitivas, proponemos leer estos hechos como expresiones de un malestar que requiere ser alojado. Para muchas adolescencias, lo que sucede en los entornos digitales no es ajeno a su vida, sino una dimensión central de la misma.

Cuidar la salud mental implica, entonces, generar condiciones de presencia, escucha y acompañamiento también en esos territorios, reconociendo las formas actuales del padecimiento y asumiendo la responsabilidad social de construir respuestas más humanas y sostenidas.

Pronunciamiento en acompañamiento al Colegio de Psicólogos de Entre Ríos 

By Declaraciones, Noticias

La Federación de Psicólogas y Psicólogos de la República Argentina (FePRA) expresa su  pleno acompañamiento al posicionamiento público del Colegio de Psicólogos de Entre Ríos frente a la reciente implementación, por parte del gobierno provincial, de un programa basado en inteligencia artificial orientado al apoyo de docentes y estudiantes. 

En primer lugar, manifestamos nuestra profunda preocupación por el carácter inconsulto  de la medida adoptada, que omite la participación de las instituciones profesionales, académicas y científicas con trayectoria en el campo de la salud mental, la educación y la niñez. Las  transformaciones que involucran procesos subjetivos, prácticas pedagógicas y abordajes en salud mental no pueden ser definidas unilateralmente ni reducidas a decisiones de carácter meramente tecnológico o administrativo. Requieren, por el contrario, de instancias de debate  plural, interdisciplinario y con anclaje territorial. 

Tal como señalan diversos desarrollos contemporáneos -entre ellos el informe “La época  de la IA: complementariedades entre humanos y máquinas en acción” de la MIT Sloan School  of Management-, la incorporación de tecnologías basadas en inteligencia artificial solo resulta social y éticamente válida en la medida en que complemente y fortalezca la acción humana, sin sustituirla ni desresponsabilizarla. En el campo educativo y de la salud mental, esto implica reconocer que no hay acompañamiento posible sin la presencia de profesionales formados, identificables y responsables de sus intervenciones. 

En este sentido, advertimos que la introducción de dispositivos algorítmicos en ámbitos sensibles como la escuela, sin el debido respaldo de equipos profesionales, puede derivar en procesos de desubjetivación, simplificación de la complejidad psíquica y debilitamiento del lazo social. La escucha clínica, la intervención situada y la construcción de estrategias colectivas no son sustituibles por respuestas automatizadas, por más sofisticadas que estas se presenten. 

Por ello, compartimos plenamente la posición del Colegio de Psicólogos de Entre Ríos en  cuanto a la necesidad de fortalecer los equipos interdisciplinarios y territoriales, que cotidianamente sostienen el trabajo con niñas, niños, adolescentes y comunidades educativas. Son  las y los profesionales quienes, desde su formación y compromiso ético, pueden dar cuenta de  la complejidad de los procesos subjetivos, las condiciones sociales y las tramas vinculares que  atraviesa la experiencia educativa.

Asimismo, destacamos y reivindicamos la tarea cotidiana de las y los colegas en el sistema  educativo, muchas veces desarrollada en condiciones adversas, pero con una profunda res ponsabilidad en la promoción de la salud mental, la inclusión y el cuidado de los vínculos. 

En este marco, la FePRA solicita al gobierno de la provincia de Entre Ríos que revise la  implementación del programa en cuestión y convoque de manera urgente a las instituciones profesionales, académicas y científicas especializadas, a fin de construir políticas públicas par ticipativas con perspectiva de derechos y con centralidad en el trabajo humano. 

Sin participación, sin profesionales y sin anclaje territorial, no hay política pública legítima  en salud mental ni en educación. 

Federación de Psicólogas y Psicólogos de la República Argentina (FePRA) Buenos Aires, marzo de 2026

A 50 años del Golpe, no olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos

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«No hay mejor antídoto contra la negación que la evidencia. No hay bálsamo más eficaz que la verdad.»

A 50 años del golpe, seguimos reivindicando las consignas que Madres y Abuelas de Plaza de Mayo sostuvieron incansablemente: Memoria, Verdad y Justicia. Bases éticas sobre las que hemos construido nuestra vida democrática tras el genocidio sangriento.
Hace unos días, el Equipo Argentino de Antropología Forense logró restituir las identidades de algunas de las personas desaparecidas en el CCD La Perla, en Córdoba. El hallazgo, impresionante, volvió a poner en el presente los modos macabros que la dictadura usó para deshacerse de los cuerpos torturados y masacrados en los campos de exterminio y ratificó, una vez más, la vitalidad social y política del trabajo de los organismos que siguen produciendo pruebas y desbaratando el silencio cómplice de los perpetradores.

Freud usó metáforas arqueológicas para explicar parte de nuestro trabajo cotidiano. Como trabajadores de la Salud Mental, nos sumamos al inmenso trabajo de reconstrucción de las verdades que buscan develar aquello que insiste tanto desde la antropología como desde la memoria colectiva.

En estos 50 años. nos fuimos armando de estructuras para nombrar lo que no tenía nombre, para exigir justicia. El trauma se convirtió, cada vez, en los significantes que tuvimos que interpelar para que lo mortificante no nos consuma.

Frente a la apropiación, la respuesta fue identidad. Frente a la desaparición forzada, la búsqueda incansable. Frente a la sustitución de identidad, el índice de abuelidad que permitió encontrar a 140 nietes, y restituirles su identidad.

Por eso es que no bajamos los brazos frente a los discursos que buscan retroceder, negar o reivindicar los años de terror estatal.

Por eso es que, a 50 años del inicio de la dictadura más atroz, nuestra memoria está más viva que nunca.

8M Día internacional de las mujeres trabajadoras

By Declaraciones, Noticias

“Ni flores ni bombones, las mujeres queremos derechos«

Cada 8M hacemos memoria recordando las históricas luchas por la igualdad de derechos, condiciones laborales justas y una vida libre de violencias. A más de 118 años de las históricas protestas de las mujeres en New York, seguimos reclamando por iguales derechos: la jornada de ocho horas, el descanso, el derecho a huelga y organización, así como las vacaciones y la protección frente a la enfermedad.

“Ni flores ni bombones, las mujeres queremos derechos”, se plantea desde hace años por parte del movimiento de mujeres y los transfeminismos. No obstante, hoy esta consigna adquiere un valor especial en momentos en los que los derechos adquiridos durante un siglo parecen esfumarse con la reciente aprobación en nuestro país de la Reforma Laboral. 

La necesidad de una reforma laboral fue interpretada no en favor de trabajadoras sino en su contra.

Algunos de los principales impactos de la Reforma Laboral para las trabajadoras serían: 

-La falta de una regulación integral de licencias y la reducción de las tareas de cuidado (licencias de maternidad breves y paternales de solo 2 días) recaerían sobre las mujeres, dificultando su permanencia y desarrollo laboral.

– Con el llamado “banco de horas” y la modificación de la indemnización por el «Fondo de Cese Laboral» se afectarían la estabilidad y los ingresos de las trabajadoras, agravando las ya existentes brechas de género.

-La reducción de ingresos por los recortes previsionales y los cambios en las negociaciones colectivas amenazan con reducir los salarios en sectores feminizados y en hogares monomarentales. 

-El riesgo de que las licencias por enfermedad deriven en la disminución del salario, que perjudicaría más a las mujeres, quienes suelen tener empleos más informales. 

-El desfinanciamiento y la derogación de la gran mayoría de las políticas públicas de cuidados, afectaría la autonomía económica femenina.

Como profesionales de la salud mental, nuestro compromiso ético nos convoca a integrar la perspectiva de género en nuestras prácticas reconociendo el impacto de las desigualdades en el bienestar subjetivo promoviendo así, espacios seguros, respetuosos y basados en derechos. 

Desde la Comisión Nacional de Géneros, Diversidades y Disidencias de la FePRA invitamos a participar de las movilizaciones por el 8M y de las distintas acciones que se llevarán a cabo en todo el país.

Texto de la Comisión Nacional de Géneros, Diversidades y Disidencias de la FePRA

FePRA rechaza el proyecto de baja en la edad de imputabilidad. Los y las adolescentes necesitan escucha, no más castigos.

By Declaraciones, Noticias

Desde la FePRA manifestamos nuestro rechazo al proyecto de reforma del régimen penal juvenil, que contempla la baja de la edad de imputabilidad de los menores a 14 años, y sostenemos que esta propuesta es un eslabón más en el desconocimiento de las necesidades de las infancias y adolescencias

Nuestra posición se nutre del aporte invalorable del pensamiento y el trabajo de nuestra colega Beatriz Janín, una de las máximas referentes del país en temas de infancias y adolescencias. Decimos, con ella, que la adolescencia es un momento de resignificación vital en el que los apoyos externos pasan a ser fundamentales. Es el mundo el que tiene que ayudar a sostener la imagen cambiante de sí, la caída de la propia imagen. El modo en que los y las adolescentes transiten este tiempo dependerá, en gran medida, de que encuentren reaseguros en el mundo externo y a la vez que el contexto les ofrezca un espacio de sostén y despliegue de posibilidades. Escuela, club, grupo de amigos son los sostenes narcisistas imprescindibles.
Sabemos que lo más insoportable para un niño es no ser mirado ni atendido. Para un adolescente, ser “ninguneado” socialmente lo deja en un lugar insufrible.
Entonces, la realidad socio-cultural es determinante en los avatares de la adolescencia, tal vez la época de la vida en la que el contexto social tenga más importancia.
Vivimos en una sociedad en la que muchos adolescentes son invisibles a menos que realicen una acción auto o hétero destructiva.
Un adolescente no es un adulto.
Decir “delito de adulto, castigo de adulto” es una brutalidad inaceptable.
Todo adolescente está regido por pasiones, terrores y lógicas diferentes a las de los adultos y confundir sus reacciones y funcionamientos con los de los adultos nos lleva por un camino complicado, de negación de diferencias. Por eso, desconocer el momento vital por el que están pasando constituye en sí mismo una forma de ataque a las y los adolescentes.
Este presente distópico, brutal y deshumanizante nos pone frente a un problema mucho más grave que la delincuencia adolescente (que no es estadísticamente significativa): muchos adolescentes se suicidan y otros se autolesionan de diferentes modos. En vez de preocuparse por esto, el gobierno corre de lugar el problema, ubicando a los adolescentes como peligrosos.
Todo adolescente es impredecible. Es impulsivo y busca riesgos. Es por esto que no pueden ser juzgados como adultos, que deben ser escuchados, que no son mayores castigos los que pueden hacer que no cometan transgresiones.
En una sociedad que los impulsa a tener dinero del modo que sea, en un mundo en el que el consumo ocupa un lugar privilegiado, se los quiere ubicar como punibles desde edades muy tempranas, en lugar de posibilitarles salidas vitales, creativas, proyectos colectivos y un futuro posible.
Mientras tanto, se desfinancian escuelas, hospitales y universidades públicas.
“No hay plata”, repiten los funcionarios oficiales como un mantra, frente a reclamos para sostener equipos de salud, pagar tratamientos o establecer salarios docentes mínimamente dignos. ¿Pero sí hay plata para construir cárceles para nuestros pibes y pibas?
Lo repetimos: no son mayores castigos los que pueden modificar la conducta de un adolescente.
Para cerrar, tomamos de nuevo la palabra dicha y escrita innumerables veces por Beatriz Janín:
Niñas, niños y adolescentes no son adultos. Y necesitan una sociedad en la que reine el cuidado del otro y no la crueldad.
Niñas, niños y adolescentes necesitan ser escuchados y que se les posibilite un lugar en el mundo.
Niñas, niños y adolescentes tienen que tener espacios en los que desplegar sus posibilidades.
Niñas, niños y adolescentes no necesitan cárceles, sino más escuelas, más clubes, más espacios de inserción grupal. Necesitan ser escuchados y no puramente sancionados. Y que se les posibiliten salidas creativas, en las que sientan que son tomados en cuenta, frente a tanta intemperie.

Preocupación ante el rechazo de nuestro país a una declaración histórica de la Adamblea General de la ONU

By Declaraciones, Noticias

Desde la Comisión de Salud Mental de la Federación nos encontramos en este fin de año, una vez más, altamente preocupados por el porvenir de nuestro país y sus habitantes.
Hace pocos días, tuvimos la noticia de otro nuevo retroceso en materia de decisiones y posicionamientos de políticas públicas: el gobierno nacional rechaza, al igual que Estados Unidos, una declaración histórica tomada por líderes de todo el mundo en el marco de la Asamblea General de la ONU, denominada ”Equidad e integración: transformar vidas y medios de subsistencia mediante el liderazgo y las medidas en materia de enfermedades no transmisibles y la promoción de la salud mental y el bienestar”

Dicha declaración plantea tres objetivos para 2030:
*150 millones menos de consumidores de tabaco
*150 millones más de personas con la hipertensión controlada
*150 millones más de personas con acceso de atención de salud mental

«La adopción de estas metas audaces es un testimonio del compromiso de los Estados Miembros para proteger la salud de su gente… juntos podemos cambiar la trayectoria de las enfermedades no transmisibles y la salud mental», declaró el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El gobierno actual, desde el principio de su gestión arremetió y abandonó toda protección a la población, e inclusive, profundiza su accionar yendo contra ella, sobretodo contra lxs mas vulnerables.

La declaración “… insta a los países a asegurar financiamiento adecuado y predecible, mediante mayor financiación interna y cooperación internacional reforzada. Además, posiciona a las enfermedades no transmisibles y la salud mental como pilares centrales para el desarrollo sostenible y la justicia social, requiriendo un enfoque que involucre a toda la sociedad.”
El Estado argentino actual, desfinancia y desmantela (el cuidado de su población), por ello (quizás) rechaza esta declaración; intenta borrar (todo) aquello (conseguido y ) relacionado a lo colectivo, a lo social, a la justicia social. Hace pocos días, muy cerca suyo, una persona (que debía velar por su cuidado) (víctima de este accionar ) se suicidó, luego, tres mas, (todos) pertenecientes a fuerzas de seguridad. Trabajadores que antes fueran “esenciales” hoy no alcanzan a cubrir la canasta básica familiar con sus salarios. Han aumentado significativamente las tasas de suicidios, aun en edades muy temprana, situación impensada en otros tiempos… sin embargo, el gobierno elije seguir negando.
En “desacuerdo con el resto del mundo porque la declaración reconoce cuestiones tan fundamentales como el derecho a la salud sexual y reproductiva o la necesidad de adoptar una perspectiva que aborde el hecho de que las mujeres soportan la carga de las enfermedades no transmisibles ¿por duplicado?, debido a su papel como cuidadoras”. Asociado a ello, cabe señalar que nuestra profesión, es una de las más feminizadas, ya que las profesiones “de cuidado”, son en su gran mayoría ejercidas por mujeres…. La población, los grupos más vulnerables, padecen (mos) un grado de desprotección que creíamos olvidado, sin embargo hoy a retornado… (intentando) devastando un (todo) proyecto a futuro? Deseamos que la esperanza de seguir construyendo y trabajando por y para el bien común de nuestras comunidades, nos invite a hacerlo, desde la ética profesional, desde los derechos conquistados, intentando que la memoria, impida que se vuelvan a repetir historias… impensadas.

2 de Diciembre. Aniversario de la promulgación de la Ley nacional de Salud Mental

By Declaraciones, Noticias

A 15 años de la promulgación de la Ley Nacional de Salud Mental, desde la Comisión de Salud Mental de FEPRA sostenemos su defensa hoy más que nunca, en un tiempo marcado por el retroceso en materia de derechos que impacta, fundamentalmente, en los colectivos más vulnerables de nuestras comunidades.
La Ley Nacional de Salud Mental fue el resultado de un trabajo colectivo de diferentes sectores, organizaciones y asociaciones de usuarios y familiares quienes, a través de su lucha y su fuerza instituyente, lograron su aprobación por unanimidad.

La norma se enmarca en un enfoque de derechos humanos, que garantiza la ampliación y restitución de derechos a toda la comunidad. Sus principales ejes expresan el espíritu de la intersectorialidad, la interculturalidad, la interdisciplina, la interseccionalidad, la perspectiva de género y diversidades sexuales, y la territorialidad; y promueve el derecho a recibir una atención sanitaria, integral y humanizada.
Es una ley que establece que los tratamientos sean lo menos restrictivos de los derechos y libertades de las personas e incluye el abordaje de los consumos problemáticos como un tema de salud mental.

La realidad cotidiana en nuestros lugares de trabajo marca una situación alarmante en materia de salud mental, visiblemente afectada por las políticas de crueldad de los últimos años. Y es alarmante en un doble sentido: por el aumento de la demanda, y por la gravedad creciente de las problemáticas.
Por eso, en este marco en el que resulta imprescindible la declaración de la emergencia en salud mental, hacemos un llamamiento, desde la Comisión a continuar trabajando para la plena implementación de la Ley de Salud Mental.

No cesaremos en su defensa cotidiana frente a los intentos por modificarla, que favorecen directa y unilateralmente al mercado y a intereses privados, en un contexto en que el Estado se retira y desfinancia el sistema de salud.

Pronunciamiento Institucional de la Junta Ejecutiva de la Federación de Psicólogas y Psicólogos de la República Argentina

By Declaraciones, Noticias

La Junta Ejecutiva, como representante de la Federación de Psicólogas y Psicólogos de la República Argentina (FePRA), sostiene que no puede haber salud mental sin justicia social, sin un sistema judicial confiable, y sin instituciones que garanticen el pleno ejercicio de la ciudadanía. La naturalización de prácticas persecutorias bajo la apariencia de legalidad configura una amenaza a la estabilidad democrática y al marco institucional del país.

Desde un enfoque ético-profesional y en consonancia con los principios rectores de nuestra práctica —entre ellos, la defensa irrestricta de los derechos humanos, la promoción del bienestar psicosocial y la consolidación de un Estado democrático de derecho—, advertimos que el uso instrumental del Poder Judicial como mecanismo de disciplinamiento político —práctica reconocida internacionalmente bajo la categoría de lawfare— produce efectos desestabilizantes en el tejido social y genera estados de incertidumbre, desconfianza institucional y afectación del lazo social, al instalar la percepción de arbitrariedad y manipulación del sistema democrático. 

Estos procesos debilitan la legitimidad de las instituciones y erosionan la cohesión comunitaria, generando un contexto propicio para la anomia social y la desesperanza aprendida.

La patologización del disenso político, el hostigamiento sistemático mediático y judicial hacia una figura representativa de un amplio sector de la ciudadanía, y la deslegitimación de sus aportes históricos al proceso democrático argentino, no son hechos aislados ni neutros. Se inscriben en una lógica regresiva que atenta contra el principio de soberanía popular, y promueven una cultura del odio y de la desafección democrática, cuyos efectos a mediano y largo plazo sobre la salud mental comunitaria son ampliamente documentados en la literatura psicosocial.

En este contexto, expresamos nuestra preocupación por la utilización del sistema judicial con fines proscriptivos y el repudio a toda forma de persecución política que atente contra la representación democrática. Sostenemos, por tanto,  la necesidad urgente de fortalecer una justicia imparcial, respetuosa del debido proceso, que actúe con independencia y responsabilidad ética.

Convocamos, entonces, a los distintos actores institucionales, profesionales y académicos a rechazar toda práctica que debilite el Estado de Derecho y a defender el derecho de todas las personas a un juicio justo, sin injerencias ni prejuicios ideológicos y a sostener con firmeza el respeto por las garantías constitucionales, la preservación de las instituciones democráticas y la construcción de una sociedad basada en el reconocimiento y la inclusión, condiciones indispensables para una vida psíquica y social saludable.

Junta Ejecutiva de la Federación de Psicólogas y Psicólogos de la República Argentina

Junio de 2025

28 de Mayo: Día internacional de Acción por la Salud de las mujeres

By Declaraciones

Comunicado de la Comisión Nacional de Géneros, Diversidades y Disidencias de la Federación

En 1987 durante la V Reunión Internacional de Salud de las Mujeres celebrada en Costa Rica fue proclamado el 28 de mayo como Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres impulsado por la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe (RSMLAC). 

De esta manera se buscaba reafirmar y garantizar el derecho a la salud integral de todas las mujeres, visibilizando las barreras que obstaculizaban su acceso a la salud y generando mayor conciencia sobre los hoy denominados derechos sexuales y (no) reproductivos pero también generando acciones que incidieran en el bienestar físico, mental y social de las mujeres, es decir en la salud integral.

Desde entonces- y desde algunas décadas antes-los debates sobre el derecho a decidir sobre el propio cuerpo, la reducción de las cifras de mortalidad materna, el acceso a anticonceptivos, la legalización del aborto, la lucha contra las violencias de género, el derecho a la información y la educación sexual han sido temas de vigencia en América Latina.

En el caso de Argentina fue gracias al enorme trabajo del movimiento de mujeres[1],  organizaciones feministas y transfeministas, como Socorristas, estrategias de articulación intersectoriales como la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, la Red de Profesionales de la Salud por Derecho a Decidir con gran participación del sector de la salud pública, así como el aumento de las investigaciones académicas y la generación de estadísticas en estos temas[2], que se logró que importantes leyes llegaran a las legislaturas provinciales e incluso al Congreso de la Nación tras largas décadas de debate social. Así, las mujeres y disidencias sexo-genéricas vimos plasmados algunos de nuestros derechos y libertades en los marcos legales y en las políticas públicas de nuestro país.

Se produce un cambio abrupto en las políticas progresivas argentinas en materia de salud y género desde fines de 2023 en adelante. Por un lado, ese es el momento en que el gobierno nacional comienza a desmantelar la política pública en Salud con argumentos como el gasto público, por ejemplo, con el sensible achicamiento del Programa Remediar y el Programa de Salud Sexual de la Nación que posibilitaba el acceso a los MACS, a la medicación para las interrupciones voluntarias de embarazo( IVE o IVE) entre otras medicaciones esenciales. Los efectos del desfinanciamiento posiblemente alcanzarán a varias generaciones con un impacto mayor en los sectores más empobrecidos de nuestra sociedad. Así las cifras de mortalidad materna que habían bajado corren el riesgo de alcanzar cifras similares a las que teníamos antes de la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo en Argentina.

Algo similar ocurre con las políticas de género y aquellas que abordan las violencias, a las cuales se las acusa de ineficaces o bien se las minimiza. Lo dramático es que mientras los más altos funcionarios se pasean por los medios negando este fenómeno, las cifras de las violencias nos muestran que se trata de una problemática acuciante – en nuestro país una mujer es asesinada cada 30 hs por razones de género. La violencia de género doméstica, bajo cualquiera de sus formas (física, psicológica, económica, sexual o ambiental)  afectaba en 2021 al casi 45% de las mujeres [3]. Las consecuencias de estas violencias en la salud integral, física y mental, de las mujeres son evidentes. 

De la misma manera, el desmantelamiento, la precarización o la destrucción de políticas y programas de género destinadas a combatir las violencias y la discriminación hacia las mujeres tiene efectos inmediatos en su salud. Por ejemplo, el desmantelamiento del Plan ENIA, destinado a prevenir los embarazos no deseados en adolescentes, ya afecta profundamente la salud de nuestras jóvenes. Asimismo, la obstaculización o vaciamiento de la Educación Sexual Integral también trae consecuencias en la salud integral de niñas y adolescentes.

Los despidos masivos afectan en un doble sentido a las mujeres, como las dos caras de una misma moneda, ya que tanto el sector salud como el de las políticas que abordan las violencias eran y son sostenidas primordialmente por mujeres, la otra cara de la moneda, son las miles y miles de usuarias impedidas de ejercer sus derechos y de acceder a la protección del Estado.

Los discursos públicos revelan un estado cruel que con dichos[4] y hechos niega, se desentiende, discrimina y vulnera los derechos de niñas, adolescentes y mujeres.  

Desde la Comisión de Géneros, Diversidades y Disidencias de FePRA exigimos que el Estado cumpla con las funciones de Promover y Garantizar derechos a toda la ciudadanía.


[1] El entonces movimiento de mujeres de Argentina fue clave en la democratización del debate social sobre las violencias y sobre los derechos sexuales y (no) reproductivos. De allí surgieron y allí se nutrieron los argumentos y debates que luego se formalizaron -no sin conflictos- en leyes y políticas públicas años después.

En 2017 las altas cifras de embarazo en niñas y adolescentes menores de 20 años duplicaban el escenario actual. Entre 2018 y 2021, el Plan ENIA contribuyó a la reducción de la tasa de fecundidad en niñas y adolescentes de 10 a 19 años en un 49%. Este plan actualmente está desfinanciado (Amnistía Internacional, septiembre 2024).

[2] Proliferaron las discusiones académicas sobre las violencias: hacia las mujeres/ violencia doméstica, violencia en la pareja/ violencias de géneros. Los estudios de la mujer pronto dieron lugar a los estudios de géneros y feminismos, los estudios de masculinidades y luego la perspectiva transfeminista corriéndose del binarismo heterosexista.

[3] Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad (s/f): Encuesta de prevalencia de violencia contra las mujeres, https://www.argentina.gob.ar/generos/encuesta-de-prevalencia-de-violencia-contra-las mujeres

[4] Nota de Página 12: “ En la ONU, Milei eligió a sus enemigas: las niñas y las mujeres”(15 de noviembre de 2024) https://www.pagina12.com.ar/782756-la-argentina-de-milei-es-el-unico-pais-que-se-pronuncio-en-l

-Presentación Argentina ante la OEA (2024) Lista provisional de documentos registrados por la Secretaría para el quincuagésimo cuarto período ordinario de sesiones de la Asamblea General https://www.oas.org/es/council/AG/regular/54RGA/

Comunicado de la Federación ante la Resolución 1641/2025 del Ministerio de Salud de la Nación

By Declaraciones, Noticias

La Federación de Psicólogos y Psicólogas de la República Argentina (FePRA) expresa su más enérgico rechazo a la Resolución 1641/2025 del Ministerio de Salud de la Nación, la cual establece la suficiencia de la matrícula nacional para el ejercicio profesional de la salud en organismos e instituciones del Estado Nacional, cualquiera sea su jurisdicción territorial.
Esta medida, que desconoce la potestad de los Colegios Profesionales provinciales en el control de la matrícula dentro de sus respectivos territorios, constituye un grave retroceso en la organización y regulación de nuestra profesión, y atenta directamente contra la función social que históricamente han ejercido nuestras instituciones colegiadas en la defensa de la salud pública y el bienestar de la comunidad.
Resulta inadmisible que a través de dicha Resolución, ignorando la autonomía y las competencias constitucionales de las provincias, así como el rol de los Colegios, se genere un trato inequitativo entre colegas que ejercen en una misma jurisdicción provincial, empujando a quienes se desempeñan en dependencias nacionales a realizar su tarea sin el acompañamiento del colegio, y sin la supervisión ética de su práctica, sin las capacitaciones y actualizaciones profesionales que los colegios ofrecen permanentemente, a diferencia de sus pares.
Esta diferenciación no solo fractura la unidad del colectivo profesional, sino que fundamentalmente despoja a los Colegios de Psicólogos de su rol indelegable en el control y la supervisión del ejercicio profesional en sus respectivas jurisdicciones. Es en el ámbito territorial donde los Colegios, en ejercicio de su función social y en compromiso con la salud pública, garantizan el cumplimiento de los estándares éticos y profesionales, promueven la formación continua de los colegas y velan por la calidad de la atención psicológica que se brinda a la ciudadanía.
La pretensión de centralizar la matriculación a nivel nacional, soslayando la presencia territorial y la labor de los Colegios, debilita los mecanismos de protección de la salud de la población. Son los Colegios quienes, con su conocimiento del contexto local y su cercanía con los profesionales, pueden ejercer un control efectivo y oportuno, crucial para la prevención de malas prácticas y la defensa de los derechos de los usuarios de los servicios de salud mental.
Desde la FePRA, reafirmamos que la colegiación provincial no es un mero trámite administrativo, sino una herramienta fundamental para asegurar el compromiso de los profesionales con la salud pública, el cuidado de los ciudadanos y la jerarquización de nuestra disciplina. La Resolución 1641/2025, al menoscabar la autoridad de los Colegios en sus territorios, pone en riesgo estos principios esenciales.
Por todo lo expuesto, exigimos la urgente revisión y derogación de la Resolución 1641/2025 del Ministerio de Salud de la Nación, en defensa de la autonomía de los Colegios Profesionales, la igualdad entre los profesionales, y fundamentalmente, en resguardo de la salud pública y el bienestar de la sociedad argentina.