Desde la Comisión de Salud Mental de la Federación nos encontramos en este fin de año, una vez más, altamente preocupados por el porvenir de nuestro país y sus habitantes.
Hace pocos días, tuvimos la noticia de otro nuevo retroceso en materia de decisiones y posicionamientos de políticas públicas: el gobierno nacional rechaza, al igual que Estados Unidos, una declaración histórica tomada por líderes de todo el mundo en el marco de la Asamblea General de la ONU, denominada ”Equidad e integración: transformar vidas y medios de subsistencia mediante el liderazgo y las medidas en materia de enfermedades no transmisibles y la promoción de la salud mental y el bienestar”
Dicha declaración plantea tres objetivos para 2030:
*150 millones menos de consumidores de tabaco
*150 millones más de personas con la hipertensión controlada
*150 millones más de personas con acceso de atención de salud mental
«La adopción de estas metas audaces es un testimonio del compromiso de los Estados Miembros para proteger la salud de su gente… juntos podemos cambiar la trayectoria de las enfermedades no transmisibles y la salud mental», declaró el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El gobierno actual, desde el principio de su gestión arremetió y abandonó toda protección a la población, e inclusive, profundiza su accionar yendo contra ella, sobretodo contra lxs mas vulnerables.
La declaración “… insta a los países a asegurar financiamiento adecuado y predecible, mediante mayor financiación interna y cooperación internacional reforzada. Además, posiciona a las enfermedades no transmisibles y la salud mental como pilares centrales para el desarrollo sostenible y la justicia social, requiriendo un enfoque que involucre a toda la sociedad.”
El Estado argentino actual, desfinancia y desmantela (el cuidado de su población), por ello (quizás) rechaza esta declaración; intenta borrar (todo) aquello (conseguido y ) relacionado a lo colectivo, a lo social, a la justicia social. Hace pocos días, muy cerca suyo, una persona (que debía velar por su cuidado) (víctima de este accionar ) se suicidó, luego, tres mas, (todos) pertenecientes a fuerzas de seguridad. Trabajadores que antes fueran “esenciales” hoy no alcanzan a cubrir la canasta básica familiar con sus salarios. Han aumentado significativamente las tasas de suicidios, aun en edades muy temprana, situación impensada en otros tiempos… sin embargo, el gobierno elije seguir negando.
En “desacuerdo con el resto del mundo porque la declaración reconoce cuestiones tan fundamentales como el derecho a la salud sexual y reproductiva o la necesidad de adoptar una perspectiva que aborde el hecho de que las mujeres soportan la carga de las enfermedades no transmisibles ¿por duplicado?, debido a su papel como cuidadoras”. Asociado a ello, cabe señalar que nuestra profesión, es una de las más feminizadas, ya que las profesiones “de cuidado”, son en su gran mayoría ejercidas por mujeres…. La población, los grupos más vulnerables, padecen (mos) un grado de desprotección que creíamos olvidado, sin embargo hoy a retornado… (intentando) devastando un (todo) proyecto a futuro? Deseamos que la esperanza de seguir construyendo y trabajando por y para el bien común de nuestras comunidades, nos invite a hacerlo, desde la ética profesional, desde los derechos conquistados, intentando que la memoria, impida que se vuelvan a repetir historias… impensadas.























