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Ante los hechos ocurridos en San Cristóbal, Santa Fe

By Declaraciones, Noticias

Desde nuestra Federación, consideramos que los hechos de público conocimiento ocurridos en San Cristóbal, Santa Fe nos convocan a producir una lectura que contemple la complejidad de las adolescencias actuales y las condiciones en las que se configuran sus experiencias.

Nuestra posición se construye a partir de desarrollos teóricos y clínicos que permiten pensar estos emergentes más allá de miradas simplificadoras o respuestas centradas en la sanción. En este marco, retomamos aportes de la Dra. Ana Bloj, que orientan y enriquecen esta perspectiva.

Entendemos que no se trata de ubicar responsabilidades de manera lineal en familias o instituciones educativas, ni de patologizar procesos propios de la constitución psíquica. Por el contrario, resulta necesario abrir preguntas sobre el entorno en el que crecen las adolescencias hoy.

Nos encontramos ante subjetividades atravesadas por una experiencia fuertemente mediada por lo digital, donde las fronteras entre lo virtual y lo material se vuelven cada vez más difusas. Donde aquello que no logra ser tramitado en la casa o en la escuela encuentra expresión en los entornos digitales, que funcionan como escenarios de manifestación de lo que sucede “debajo del radar”

A su vez, estas experiencias no pueden pensarse por fuera de un contexto más amplio, en el que abundan discursos sociales o políticos de adultos que habilitan o legitiman formas de violencia y crueldad, impactando en los modos de vinculación y en la constitución de referencias simbólicas.

Desde esta perspectiva, consideramos que la responsabilidad no puede recaer exclusivamente sobre quienes atraviesan estas situaciones. Se vuelve imprescindible interrogar el lugar de los grandes productores de sentido y de los dispositivos que estructuran la experiencia contemporánea, sin dejar de reconocer que el compromiso de escucha y acompañamiento es una tarea colectiva.

Lejos de respuestas punitivas, proponemos leer estos hechos como expresiones de un malestar que requiere ser alojado. Para muchas adolescencias, lo que sucede en los entornos digitales no es ajeno a su vida, sino una dimensión central de la misma.

Cuidar la salud mental implica, entonces, generar condiciones de presencia, escucha y acompañamiento también en esos territorios, reconociendo las formas actuales del padecimiento y asumiendo la responsabilidad social de construir respuestas más humanas y sostenidas.

Pronunciamiento en acompañamiento al Colegio de Psicólogos de Entre Ríos 

By Declaraciones, Noticias

La Federación de Psicólogas y Psicólogos de la República Argentina (FePRA) expresa su  pleno acompañamiento al posicionamiento público del Colegio de Psicólogos de Entre Ríos frente a la reciente implementación, por parte del gobierno provincial, de un programa basado en inteligencia artificial orientado al apoyo de docentes y estudiantes. 

En primer lugar, manifestamos nuestra profunda preocupación por el carácter inconsulto  de la medida adoptada, que omite la participación de las instituciones profesionales, académicas y científicas con trayectoria en el campo de la salud mental, la educación y la niñez. Las  transformaciones que involucran procesos subjetivos, prácticas pedagógicas y abordajes en salud mental no pueden ser definidas unilateralmente ni reducidas a decisiones de carácter meramente tecnológico o administrativo. Requieren, por el contrario, de instancias de debate  plural, interdisciplinario y con anclaje territorial. 

Tal como señalan diversos desarrollos contemporáneos -entre ellos el informe “La época  de la IA: complementariedades entre humanos y máquinas en acción” de la MIT Sloan School  of Management-, la incorporación de tecnologías basadas en inteligencia artificial solo resulta social y éticamente válida en la medida en que complemente y fortalezca la acción humana, sin sustituirla ni desresponsabilizarla. En el campo educativo y de la salud mental, esto implica reconocer que no hay acompañamiento posible sin la presencia de profesionales formados, identificables y responsables de sus intervenciones. 

En este sentido, advertimos que la introducción de dispositivos algorítmicos en ámbitos sensibles como la escuela, sin el debido respaldo de equipos profesionales, puede derivar en procesos de desubjetivación, simplificación de la complejidad psíquica y debilitamiento del lazo social. La escucha clínica, la intervención situada y la construcción de estrategias colectivas no son sustituibles por respuestas automatizadas, por más sofisticadas que estas se presenten. 

Por ello, compartimos plenamente la posición del Colegio de Psicólogos de Entre Ríos en  cuanto a la necesidad de fortalecer los equipos interdisciplinarios y territoriales, que cotidianamente sostienen el trabajo con niñas, niños, adolescentes y comunidades educativas. Son  las y los profesionales quienes, desde su formación y compromiso ético, pueden dar cuenta de  la complejidad de los procesos subjetivos, las condiciones sociales y las tramas vinculares que  atraviesa la experiencia educativa.

Asimismo, destacamos y reivindicamos la tarea cotidiana de las y los colegas en el sistema  educativo, muchas veces desarrollada en condiciones adversas, pero con una profunda res ponsabilidad en la promoción de la salud mental, la inclusión y el cuidado de los vínculos. 

En este marco, la FePRA solicita al gobierno de la provincia de Entre Ríos que revise la  implementación del programa en cuestión y convoque de manera urgente a las instituciones profesionales, académicas y científicas especializadas, a fin de construir políticas públicas par ticipativas con perspectiva de derechos y con centralidad en el trabajo humano. 

Sin participación, sin profesionales y sin anclaje territorial, no hay política pública legítima  en salud mental ni en educación. 

Federación de Psicólogas y Psicólogos de la República Argentina (FePRA) Buenos Aires, marzo de 2026

A 50 años del Golpe, no olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos

By Declaraciones, Noticias

«No hay mejor antídoto contra la negación que la evidencia. No hay bálsamo más eficaz que la verdad.»

A 50 años del golpe, seguimos reivindicando las consignas que Madres y Abuelas de Plaza de Mayo sostuvieron incansablemente: Memoria, Verdad y Justicia. Bases éticas sobre las que hemos construido nuestra vida democrática tras el genocidio sangriento.
Hace unos días, el Equipo Argentino de Antropología Forense logró restituir las identidades de algunas de las personas desaparecidas en el CCD La Perla, en Córdoba. El hallazgo, impresionante, volvió a poner en el presente los modos macabros que la dictadura usó para deshacerse de los cuerpos torturados y masacrados en los campos de exterminio y ratificó, una vez más, la vitalidad social y política del trabajo de los organismos que siguen produciendo pruebas y desbaratando el silencio cómplice de los perpetradores.

Freud usó metáforas arqueológicas para explicar parte de nuestro trabajo cotidiano. Como trabajadores de la Salud Mental, nos sumamos al inmenso trabajo de reconstrucción de las verdades que buscan develar aquello que insiste tanto desde la antropología como desde la memoria colectiva.

En estos 50 años. nos fuimos armando de estructuras para nombrar lo que no tenía nombre, para exigir justicia. El trauma se convirtió, cada vez, en los significantes que tuvimos que interpelar para que lo mortificante no nos consuma.

Frente a la apropiación, la respuesta fue identidad. Frente a la desaparición forzada, la búsqueda incansable. Frente a la sustitución de identidad, el índice de abuelidad que permitió encontrar a 140 nietes, y restituirles su identidad.

Por eso es que no bajamos los brazos frente a los discursos que buscan retroceder, negar o reivindicar los años de terror estatal.

Por eso es que, a 50 años del inicio de la dictadura más atroz, nuestra memoria está más viva que nunca.

8M Día internacional de las mujeres trabajadoras

By Declaraciones, Noticias

“Ni flores ni bombones, las mujeres queremos derechos«

Cada 8M hacemos memoria recordando las históricas luchas por la igualdad de derechos, condiciones laborales justas y una vida libre de violencias. A más de 118 años de las históricas protestas de las mujeres en New York, seguimos reclamando por iguales derechos: la jornada de ocho horas, el descanso, el derecho a huelga y organización, así como las vacaciones y la protección frente a la enfermedad.

“Ni flores ni bombones, las mujeres queremos derechos”, se plantea desde hace años por parte del movimiento de mujeres y los transfeminismos. No obstante, hoy esta consigna adquiere un valor especial en momentos en los que los derechos adquiridos durante un siglo parecen esfumarse con la reciente aprobación en nuestro país de la Reforma Laboral. 

La necesidad de una reforma laboral fue interpretada no en favor de trabajadoras sino en su contra.

Algunos de los principales impactos de la Reforma Laboral para las trabajadoras serían: 

-La falta de una regulación integral de licencias y la reducción de las tareas de cuidado (licencias de maternidad breves y paternales de solo 2 días) recaerían sobre las mujeres, dificultando su permanencia y desarrollo laboral.

– Con el llamado “banco de horas” y la modificación de la indemnización por el «Fondo de Cese Laboral» se afectarían la estabilidad y los ingresos de las trabajadoras, agravando las ya existentes brechas de género.

-La reducción de ingresos por los recortes previsionales y los cambios en las negociaciones colectivas amenazan con reducir los salarios en sectores feminizados y en hogares monomarentales. 

-El riesgo de que las licencias por enfermedad deriven en la disminución del salario, que perjudicaría más a las mujeres, quienes suelen tener empleos más informales. 

-El desfinanciamiento y la derogación de la gran mayoría de las políticas públicas de cuidados, afectaría la autonomía económica femenina.

Como profesionales de la salud mental, nuestro compromiso ético nos convoca a integrar la perspectiva de género en nuestras prácticas reconociendo el impacto de las desigualdades en el bienestar subjetivo promoviendo así, espacios seguros, respetuosos y basados en derechos. 

Desde la Comisión Nacional de Géneros, Diversidades y Disidencias de la FePRA invitamos a participar de las movilizaciones por el 8M y de las distintas acciones que se llevarán a cabo en todo el país.

Texto de la Comisión Nacional de Géneros, Diversidades y Disidencias de la FePRA

Reunión de la Regional NOA en Salta

By Noticias

El sábado 21 de febrero se llevó adelante en la sede del Colegio de Psicólogos de Salta la reunión de la Regional NOA de nuestra Federación.

Este encuentro, que se realiza de manera periódica, brinda un importante espacio para el tratamiento de problemáticas comunes a las entidades de la psicología del noroeste y además, permite consolidar criterios y tomar contacto con diferentes situaciones de interés común.

Participaron de la reunión, entre otras autoridades, la presidenta del Colegio de Psicólogos de Salta, Lic. Gisela Pedersen, el presidente del Colegio de Psicólogos de Catamarca, Lic. Javier Godoy, la presidenta del Colegio de Psicólogos de Santiago del Estero, Lic. Adriana Villalba Giampaoli, la presidenta del Colegio de Psicólogos de Tucumán, Lic. Sol Forgas, el secretario general del Colegio de Psicólogos de La Rioja, Lic. Mauricio Santucho, la presidenta del Colegio de Psicólogos de Jujuy, Lic. Liliana Fabiola Menú, además del Lic. Marcelo Clingo, presidente de la Federación, en representación de su Mesa Ejecutiva.

Pronunciamiento en rechazo de la reforma laboral

By Noticias

Desde la Federación expresamos nuestro rechazo a la reforma laboral en debate, ya que implica un profundo retroceso en materia de derechos elementales y una transformación de las condiciones que sostienen la salud mental.

Rechazamos toda política que amplíe desigualdades y genere sufrimiento evitable.

La precarización, la incertidumbre y el debilitamiento de las protecciones colectivas producen efectos concretos en la vida psíquica y social de quienes trabajan.

La salud mental es un derecho, no una variable de ajuste. Por eso decimos NO a la reforma laboral.

FePRA rechaza el proyecto de baja en la edad de imputabilidad. Los y las adolescentes necesitan escucha, no más castigos.

By Declaraciones, Noticias

Desde la FePRA manifestamos nuestro rechazo al proyecto de reforma del régimen penal juvenil, que contempla la baja de la edad de imputabilidad de los menores a 14 años, y sostenemos que esta propuesta es un eslabón más en el desconocimiento de las necesidades de las infancias y adolescencias

Nuestra posición se nutre del aporte invalorable del pensamiento y el trabajo de nuestra colega Beatriz Janín, una de las máximas referentes del país en temas de infancias y adolescencias. Decimos, con ella, que la adolescencia es un momento de resignificación vital en el que los apoyos externos pasan a ser fundamentales. Es el mundo el que tiene que ayudar a sostener la imagen cambiante de sí, la caída de la propia imagen. El modo en que los y las adolescentes transiten este tiempo dependerá, en gran medida, de que encuentren reaseguros en el mundo externo y a la vez que el contexto les ofrezca un espacio de sostén y despliegue de posibilidades. Escuela, club, grupo de amigos son los sostenes narcisistas imprescindibles.
Sabemos que lo más insoportable para un niño es no ser mirado ni atendido. Para un adolescente, ser “ninguneado” socialmente lo deja en un lugar insufrible.
Entonces, la realidad socio-cultural es determinante en los avatares de la adolescencia, tal vez la época de la vida en la que el contexto social tenga más importancia.
Vivimos en una sociedad en la que muchos adolescentes son invisibles a menos que realicen una acción auto o hétero destructiva.
Un adolescente no es un adulto.
Decir “delito de adulto, castigo de adulto” es una brutalidad inaceptable.
Todo adolescente está regido por pasiones, terrores y lógicas diferentes a las de los adultos y confundir sus reacciones y funcionamientos con los de los adultos nos lleva por un camino complicado, de negación de diferencias. Por eso, desconocer el momento vital por el que están pasando constituye en sí mismo una forma de ataque a las y los adolescentes.
Este presente distópico, brutal y deshumanizante nos pone frente a un problema mucho más grave que la delincuencia adolescente (que no es estadísticamente significativa): muchos adolescentes se suicidan y otros se autolesionan de diferentes modos. En vez de preocuparse por esto, el gobierno corre de lugar el problema, ubicando a los adolescentes como peligrosos.
Todo adolescente es impredecible. Es impulsivo y busca riesgos. Es por esto que no pueden ser juzgados como adultos, que deben ser escuchados, que no son mayores castigos los que pueden hacer que no cometan transgresiones.
En una sociedad que los impulsa a tener dinero del modo que sea, en un mundo en el que el consumo ocupa un lugar privilegiado, se los quiere ubicar como punibles desde edades muy tempranas, en lugar de posibilitarles salidas vitales, creativas, proyectos colectivos y un futuro posible.
Mientras tanto, se desfinancian escuelas, hospitales y universidades públicas.
“No hay plata”, repiten los funcionarios oficiales como un mantra, frente a reclamos para sostener equipos de salud, pagar tratamientos o establecer salarios docentes mínimamente dignos. ¿Pero sí hay plata para construir cárceles para nuestros pibes y pibas?
Lo repetimos: no son mayores castigos los que pueden modificar la conducta de un adolescente.
Para cerrar, tomamos de nuevo la palabra dicha y escrita innumerables veces por Beatriz Janín:
Niñas, niños y adolescentes no son adultos. Y necesitan una sociedad en la que reine el cuidado del otro y no la crueldad.
Niñas, niños y adolescentes necesitan ser escuchados y que se les posibilite un lugar en el mundo.
Niñas, niños y adolescentes tienen que tener espacios en los que desplegar sus posibilidades.
Niñas, niños y adolescentes no necesitan cárceles, sino más escuelas, más clubes, más espacios de inserción grupal. Necesitan ser escuchados y no puramente sancionados. Y que se les posibiliten salidas creativas, en las que sientan que son tomados en cuenta, frente a tanta intemperie.